iPhone no carga: causas comunes y cómo identificar el problema
Casos:
Conectas el cargador y no pasa nada.
O el iPhone reconoce el cargador, pero el porcentaje de batería no sube. A veces empieza a cargar y deja de hacerlo, o hay que mover el cable para conseguir que funcione.
Son situaciones bastante habituales en reparación. Y aunque desde fuera parezca que todos estos casos son iguales, el problema puede estar en lugares muy diferentes.
En nuestra experiencia, los problemas de carga aparecen con frecuencia relacionados con la batería o el puerto de carga, pero también podemos encontrar problemas en conectores, componentes internos o en la propia placa base.
Por eso, antes de cambiar una pieza, hay que entender qué está haciendo realmente el teléfono.
Cuando el iPhone no carga, no siempre es una avería grave
Uno de los primeros problemas que comprobamos puede ser también uno de los más sencillos.
El puerto de carga puede acumular polvo, pelusas y pequeños residuos con el uso diario. Cuando se acumula suficiente suciedad, el cable puede no hacer buen contacto.
En estos casos, limpiamos el puerto y volvemos a probar.
Algunos iPhone vuelven a cargar después de la limpieza. Otros no.
Que el puerto esté limpio no significa que el problema esté solucionado; simplemente permite descartar una de las causas más sencillas.
El iPhone muestra que está cargando, pero la batería no sube.
Este caso puede ser diferente.
El teléfono detecta el cargador y muestra el símbolo de carga, pero el porcentaje de batería permanece igual.
Puede haber un problema con la batería, con el puerto de carga o con otros elementos relacionados con el sistema de carga.
La batería también puede estar simplemente muy degradada. Una batería que ha llegado al final de su vida útil puede provocar diferentes comportamientos y también puede calentarse durante la carga.
Por eso, en estos casos podemos probar una batería que sabemos que funciona y comprobar si el comportamiento cambia.
Cuando carga y deja de cargar
También vemos iPhone que empiezan a cargar y, después de un momento, dejan de hacerlo.
En algunas ocasiones el problema está relacionado con la conexión del puerto de carga.
En estos casos, una de las pruebas que podemos hacer es sustituir temporalmente el puerto por uno de prueba y comprobar si el comportamiento cambia.
No siempre seguimos exactamente el mismo orden. Depende del estado del dispositivo y de las piezas de prueba que tengamos disponibles en ese momento.
A veces tiene más sentido probar primero la batería y otras veces el puerto de carga.
Si tienes que mover el cable para que cargue
Cuando el iPhone solo carga en una determinada posición del cable, el puerto de carga es una de las primeras cosas que merece la pena revisar.
Puede existir un problema de contacto, suciedad, desgaste o daño en el propio conjunto del puerto.
Pero incluso en este caso no conviene asumir directamente que hay que cambiarlo. Primero hay que comprobar qué está ocurriendo.
¿Y si el iPhone se calienta al conectarlo?
Este es un caso que tratamos con más cuidado.
Si conectamos el cargador y el teléfono empieza a calentarse de forma anormal, no seguimos cargándolo sin más.
Primero dejamos de cargarlo y abrimos el dispositivo para comprobar de dónde viene el calor y qué está ocurriendo.
El calentamiento puede estar relacionado con diferentes causas. Puede ser una batería deteriorada, un componente o incluso un problema de cortocircuito en la placa.
La zona donde se concentra el calor puede darnos una pista importante para continuar con el diagnóstico.
Cuando el problema termina estando en la placa base
Después de comprobar la batería, el puerto de carga y los componentes que pueden estar relacionados con el problema, puede ser necesario revisar la placa base.
Aquí también pueden existir diferentes posibilidades.
En algunos casos encontramos problemas en un conector o su asiento, mientras que en otros el propio fallo está relacionado con la placa y provoca que el iPhone no pueda cargar correctamente.
También puede haber cortocircuitos u otros fallos internos.
Por eso, decir simplemente “el iPhone no carga” no nos dice todavía cuál es la reparación que necesita.
Los iPhone con daños por líquido necesitan más atención
Los dispositivos que han tenido contacto con agua o líquidos son especialmente complicados.
El problema puede no ser uno solo.
Puede ocurrir que después de sustituir un componente el iPhone vuelva a funcionar y parezca reparado. Sin embargo, si el dispositivo ha sufrido daños por líquido, puede volver a presentar problemas después de un tiempo.
Incluso puede aparecer otro fallo diferente relacionado con el daño anterior.
Por eso, en un iPhone con líquido no solo nos interesa conseguir que vuelva a cargar en ese momento. También hay que comprobar el estado general del dispositivo y las zonas afectadas.
Entonces, ¿qué puede hacer que un iPhone no cargue?
No existe una única respuesta.
Puede ser algo tan sencillo como polvo dentro del puerto de carga.
También puede ser:
Una batería deteriorada o dañada.
Un problema en el puerto de carga.
Un problema de conexión.
Un conector o su asiento.
Un cortocircuito.
Un fallo en la placa base.
Daños provocados por líquidos.
Y el comportamiento del teléfono puede ayudar a decidir qué comprobar primero.
Lo importante es no cambiar piezas sin comprobar
En reparación, cambiar una pieza y ver si funciona puede ser una forma de hacer una prueba, pero no siempre es suficiente.
Si un iPhone no carga, preferimos comprobar primero qué está pasando y utilizar piezas de prueba cuando sea necesario.
A veces el problema se soluciona limpiando el puerto.
Otras veces encontramos una batería deteriorada.
En otros casos es necesario cambiar el puerto de carga o continuar hasta encontrar un problema en la placa.
Cada dispositivo puede ser diferente.
En SmartRelab
En SmartRelab realizamos reparación B2B de iPhone y trabajamos con diferentes tipos de averías.
Cuando un dispositivo llega con un problema de carga, no damos por hecho que la solución sea cambiar el puerto o reparar la placa.
Comprobamos el comportamiento del teléfono, descartamos las causas más habituales y seguimos las pruebas necesarias hasta localizar el origen del problema.